Te acaban de avisar que te vas de tu trabajo y a los pocos días esa plata de la indemnización te cae en la cuenta. La primera pregunta que aparece siempre es la misma. ¿Plazo fijo o dólar? Pero esa pregunta está mal planteada desde el arranque, porque antes de elegir el instrumento hay que saber cuánto necesitás realmente para sostenerte los próximos meses.

Ahí es donde entra la reserva de tranquilidad. Esto es, un lugar de guardar la plata a ciegas, calcular tu gasto mensual esencial, sumarle un 20% por las dudas y multiplicarlo por la cantidad de meses que vas a necesitar cubrir sin ingresos. Dos personas pueden cobrar el mismo monto de indemnización y terminar en resultados completamente distintos según si hicieron ese cálculo o si directamente lo pusieron todo en una billetera digital.

En este episodio te muestro paso a paso cómo armar tu reserva de tranquilidad con la fórmula exacta, un diagnóstico exprés de 5 preguntas para saber en qué situación estás parado y el sistema de cubos para invertir lo que te sobra según tu objetivo sea a corto, mediano o largo plazo. También respondo si conviene usar la indemnización para comprar una propiedad o un auto.

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